
El Biomagnetismo médico regula todos los agentes patógenos y la acidez de la sangre.
Con el empleo de magnetos de 2,000 a 5,000 gausses de intensidad, se hace un rastreo a todo el cuerpo para identificar zonas anatómicas con alteraciones principalmente sanguíneas que disminuyen el grado de oxigenación celular y por ende generan un desequilibrio.
Al mismo tiempo, se pueden identificar zonas de ataques de microorganismos (virus, bacterias, hongos, parásitos, helmintos) e incluso identificar que impacto tienen las emociones en zonas anatómicas.
El tiempo de las sesiones varia entre persona y persona, pero generalmente son de 1 hora.
Es una terapia NO invasiva, que aborda a profundidad una enfermedad tanto aguda como crónica.
No interfiere si estás tomando medicamentos alopáticos, de echo llega a acelerar su función.
Existen algunas restricciones y/o puntos a considerar para mujeres embarazadas, si hay un marcapasos y en cualquier caso de cáncer.
Especialmente en esta última se puede emplear, pero en zonas distantes a la ubicación de las células cancerígenas.
Se puede emplear en neonatos, bebes, niños, adolescentes, adultos y ancianos o tercera edad sin problema alguno.